jueves, 31 de enero de 2013

Por qué me quité del vicio


“No es por hacerles desaigre,
es que ya no soy del vicio...
Y cuando quiero rajarme
porque sento el gusanito
de fumarme un cigarrito,
nomás mi acuerdo de ti m'hijo
y entonces sí, ¡ ya no fumo
manque me lleven los pingos!...”

Distorsión de un extracto del poema que alguna vez las monjas locas decidieron que me tenía que aprender (si tienen tiempo, échenle un ojo y verán el dramón que una niña de 10 años tenía que recitar a todo pulmón)

A lo que iba…

Decidí dejar el cigarro

Y tuve muchas razones…

1. Después de años y años de fumar nunca he salido mal en un estudio de tórax (mis doctores hacían berrinche cuando veían el resultado) así que para qué jugarle 3 pies al gato.

2. ODIO, ODIO ser turista fumadora. Viajar a otro país y que me traten como basura porque fumo. Tener que salirme de los aeropuertos después de haber pasado seguridad, quitarme y ponerme zapatos, chamarras, por no aguantar la falta de nicotina. 

3. Estar en una cena deliciosa, llegar a la sobremesa con un buen café y una copa de vino y….. tener que salirte a la calle a fumar tú sola o convencer a alguien que te acompañe (he inducido al vicio a personas que ni fuman…jajaja)

4. Que se te acaben los cigarros a las 11:00 pm y salirte como loca a un OXXO porque no puedes SIMPLEMENTE NO PUEDES quedarte sin cigarros.

5. Que mi casa huela a colilla….. WACALAAAAAAAAAAAAA

Y pues básicamente… porque se me pegó la gana

Suena fácil ¿verdad?.... pues nel... me está costando uno y la mitad del otro... (de entradita traigo un dolor de cabeza espantoso)

Ahora, necesito su apoyo moral, porque aunque ya llevo varios días sin fumar no vaya a ser que se me antoje tanto tanto que regrese al vicio… 

Y la verdad lo quiero dejar... manque me lleven los pingos!!!